
Por lo general, me consigo con situaciones como la de la imagen anterior, una laptop que recalienta, y (aunque no se apaga mediante la protección automática de exceso de temperatura que es parte del diseño de la tarjeta madre del equipo) comienza a generar algunas incomodidades para el propietario. Esa imagen corresponde a una Laptop VIT M2420, que, para fortuna del propietario, no es compleja de desarmar para llegar al espacio y hacer limpieza. Otros modelos por su construcción, tiene la irritante necesidad de desarmar a casi totalidad el equipo para poder despejar el disipador de calor que se muestra por acá.

He aquí una imagen más cercana de la zona. De manera usual yo tengo por hábito sugerirle a todo propietario de cualquier equipo, y me refiero no nada más los de computación, llevar a cabo una limpieza interna como mínimo una vez al año, en ocasiones dos veces en ese mismo tiempo dependiendo de ciertas circunstancias. En el caso de esta laptop, había recalentamiento pero sin causar la desactivación y apagado de la misma, pero... por su diseño (y no es mi intención ofender a los ingenieros de Venezolana de industrias tecnológicas) un descuido a nivel de mantenimiento a la larga causa otros daños, en algunos diseños afectan desde la soldadura del chip integrado de video hasta otros componentes que absudamente no debiesen tener relación con el trabajo del disipador de calor (ojala estuviese equivocado, pero hablo con experiencia, no lo hago sin argumentos ni evidencias al respecto). No voy ahondaré usando términos de tipo técnico, las cosas son como son. Si no se hace un mantenimiento general, limpieza interna a nivel estructural y una evaluación regular simple de cualquier equipo, en resumidas cuentas, en el momento en que más se le necesita, dejará de funcionar, sea de forma temporal, o, en casos un poco más drásticos, de manera permanente.

Algunos podrían opinar, que solo es "algo de tierra y unas pelusitas", pero en honor a la verdad, a medida que todo eso se acumula, aumenta las posibilidades de que el disipador y el ventilador de recirculación de aire no hagan bien su trabajo; resultado: desde unas horas de no poder hacer el trabajo que es necesario llevar a cabo hasta (dependiendo de lo que decida el propietario) la pérdida de la inversión.

En esta imagen puede notarse la diferencia. Lo mostrado en todas las imágenes es solo la muestra de algo en apariencia sencillo que no pareciese causar ningún daño, pero en ocasiones, opino de forma personal, que no se debe subestimar los posibles riesgos de las cosas "simples y sencillas". Durante el desarrollo de mi trabajo como técnico he visto como personas han perdido fuentes de poder de equipos de escritorio cuyo costo va desde los 15 hasta los 125 dólares, tarjetas aceleradoras de video que van desde los 260 hasta los 1600 dólares, y eso solo en lo que es computadoras de uso personal; las laptops no escapan a esas situaciones.
Si el propietario de todo equipo no posee los conocimientos básicos, las habilidades también básicas y las herramientas idóneas, puede elegir contratar a un personal especializado y con experiencia para el trabajo de limpieza interna y mantenimiento; él es al final el que decide. Invertir, sea tiempo para hacer un trabajo que mantendrá o prolongará la vida útil de todo equipo, o dinero para pagar por alguien que preste el servicio no es un "gasto", ni tampoco "un desperdicio", en especial si ese equipo presta beneficios a nivel operativo y productivo. si bien es cierto que el progreso de la tecnología muchas veces obliga, a quien sea, a migrar a algo más actual, si no se le hace el servicio idóneo a la inversión, esta, tarde o temprano, se convertirá en una pérdida... sin caer en exageraciones, por supuesto. La sabiduría y la inteligencia siempre han ido, van e irán de la mano siempre; y ambas aplican en toda situación, y la limpieza de un equipo nunca es la excepción.
¡Gracias por leer!
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